Suelta tu pasado

Por: Carlos Cuauhtémoc Sánchez

Un médico cirujano se equivocó en el quirófano. Hizo mal una operación. Lo demandaron. Le quitaron su licencia. Quedó tan abrumado por la culpa que ocasionó un accidente en el que murió su esposa. El doctor se vino abajo en todos los aspectos.

Esta la historia de Emerge o muere, mi nueva novela.

Partiendo de esa base, vamos a analizar cómo salir de cualquier agujero, cómo levantarnos de cualquier caída.

Para empezar, hay que enfocarnos en resultados. Específicamente en nuestra fortaleza interior, que es lo que perdimos, porque de ahí viene todo. La vida nos tiró, o nosotros nos caímos y estamos débiles. El ejercicio es trazar un nuevo punto de partida.

Fíjate muy bien, empieza desde aquí.

Recuerda el dinero que tenías, los bienes materiales, los saldos bancarios, los autos, los muebles, los inmuebles, todo eso fue tu mapa financiero del ayer. Hoy es distinto. Perdiste dinero o te robaron, o vendiste, o compraste, o despilfarraste. No importa. Lo que tenías se fue. Tu mapa económico hoy es otro. Deja atrás ese panorama financiero del ayer y no vuelvas a referirlo, ¡ya no existe! Empieza desde aquí.

Ahora recuerda el cuerpo que tenías. La salud, la agilidad, la belleza, la fisonomía que te definía. Es cierto, tu cuerpo ha cambiado, ahora es otro y eso está bien.  Deja atrás tu físico del pasado. Mírate al espejo, tu cuerpo es este. Empieza desde aquí.

Recuerda a tus amigos con los que pasaste buenos ratos. Se fueron, ya no los frecuentas, déjalos atrás. Son un recuerdo bonito, pero en el presente ya no están. Empieza desde aquí.

Recuerda a tu familia del ayer, tus hermanos, tus papás, tus seres queridos… ya cambiaron, ya no son los mismos, ¡y está bien! Deja atrás a tu familia del pasado, no sufras porque cambió, no te aferres a lo que fue. Empieza desde aquí.

Lo mismo ocurre en relación a tu pareja. Alguien de quien te enamoraste y ya no está a tu lado o alguien con quien todavía convives pero que ha cambiado. Todos cambiamos, no puedes sentirte frustrado por ello. Deja atrás a tu pareja del pasado. Suéltala. El pasado es un recuerdo, pero ya murió. Entiéndelo. Repítelo. Créelo. El pasado ya murió. Construye en el presente. Empieza desde aquí.

Suelta esas cadenas antiguas que arrastras y te recuerdan todo lo que perdiste. Y acéptalo, has perdido cosas, pero a pesar de haber perdido, no eres un perdedor. Tienes inteligencia, madurez y sensibilidad.

¿Sabes para que sirve el pasado?, sirve como escuela, como laboratorio de experiencias, nada más. El pasado te da conocimientos, quédate con ello y borra lo demás.

Al igual que cuando reseteas una computadora y te aparece un mensaje que dice: Los siguientes mensajes no permite continuar, ¿quieres forzar el reinicio? ¡Fuerza el reinicio!

El ayer fue maravilloso, pero ahora es una distracción. No puedes aferrarte al dinero que tuviste y lamentarte porque lo perdiste, ni puedes querer los amigos ni la familia que tenias, ni puedes sentirte triste por lo que se fue, porque ya se fue. Ahora eso no significa que debas renunciar a tener algo que quieres de vuelta. Significa que tu enfoque debe ser otro, debe ser crear lo nuevo. Aunque lo nuevo se parezca a lo que tenías antes.

Ya no te sientas como perdedor en proceso de recuperación. Tú no eres perdedor, ni te vas a recuperar. Tú eres lo que eres. Y eso esta bien. Tienes un buen juego, empieza a jugar. Emerge o muere.

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